jueves, junio 04, 2009

Y QUIEN LE TEME AL CEMENTO FEROZ?


“. . . However, like most things in life, you want to be frightened a little , but not too much!"
Agatha Christie


Por Marcos Barinas Uribe

Escuchar la palabra cemento en República Dominicana, tiene implicaciones que van más allá del material mismo, desde políticas de gobierno, fantasmagorias de progreso, aspiraciones colectivas, seguridad, terror, hasta la más profunda culpa en la conciencia ambiental, representa una especie de monstruo místico mitad ángel, mitad demonio. Pero que es ese monstruo del cual dependen algunas de nuestras mas básicas necesidades personales o sociales y que al mismo tiempo, supuestamente, nos mata. La realidad es que sabemos poco de cómo y de qué está hecho el material o de su procedencia y tenemos pocas opciones para elegir más allá de su costo o disponibilidad.

El cemento es un material granulado fino que al mezclarse con el agua, arena y algunos agregados se endurece en una masa sólida y compacta. El cemento es el ingrediente principal del concreto, la sustancia mas consumida en el planeta después del agua –se calcula un promedio de tres toneladas de concreto por persona anualmente. Aunque solo representa el 10% de una mezcla típica, el cemento representa el 92% de la demanda total de energía para producir concreto. Si bien la polución atmosférica es una de las preocupaciones primarias en la producción de cemento, ya que representa el 5% del CO2 descargado en la atmosfera del planeta, es la contaminación y consumo de aguas subterráneas o superficiales la amenaza mas concreta a nivel de impacto local y la mas difícil de prevenir. Una tonelada de agua se descarga en la producción de una tonelada de cemento, esto se debe a la minería de piedra caliza, las labores de limpieza y mantenimiento de equipos contaminados, a la descarga de aguas servidas y otras labores de producción.

La mayor cantidad de energía para producir el cemento se descarga cuando se produce una sustancia fundamental en su composición, el clinker o caliza cocida, la cual se obtiene como resultado de la calcinación en horno de mezclas de calizas coralinas y otros ingredientes, que luego son trituradas con yeso y se obtiene finalmente el material que conocemos como Cemento Portland. Una de las preocupaciones ambientales mas concretas en el mercado de la arquitectura verde consiste en reducir el uso del Cemento Portland. Mas de dos billones de toneladas de Cemento Portland se consumieron a nivel mundial en el año 2006, un consumo que se duplica cada década. A pesar de esta realidad, las posibilidades de generar un impacto positivo a través de tecnologías limpias es fútil, siempre y cuando el uso de estas tecnologías aumentan tan solo de manera incremental y seria necesario un crecimiento monumental para obtener mínimos beneficios ambientales.

La Iniciativa para el Cemento Sostenible, CSI por sus siglas en inglés, es un esfuerzo muy serio de la industria del cemento para reducir considerablemente su impacto en el ambiente, agrupa al 40% de los productores de cemento a nivel mundial y elaboraron una Agenda de acción en el año 2002. Esta Agenda identifica una serie de factores que ellos consideran críticos para el desarrollo sostenible de su sector, estos son: Manejo eficiente del uso de energía y contaminación de CO2, reducción de las emisiones, reducción del uso y contaminación de acuíferos, impactos en el suelo y las comunidades locales, y estrategias de comunicación. Ellos han elaborado una serie de normativas, protocolos y metas que han debido llegar a accionistas privados y gobiernos. Algunas de las medidas mas especificas tienen que ver con la reducción de las emisiones de CO2 y la energía, entre las que se encuentran: Uso de la TECNOLOGIA SECA que reduce sustancialmente el uso del clinker; el uso de sustancias recicladas como el rockash, que no necesitan del proceso de calcinamiento ; y nuevas tecnologías alternativas para la eficiencia en el uso de combustibles.

En los últimos días, en nuestro país se ha estado generando una reacción que tiende a hacer evidente las consecuencias de la economía global de los materiales. Una cementera se propone instalarse en las proximidades de uno de los Parques Nacionales mas visitados de la República Dominicana, el Parque Nacional de los Haitíses. La selección del lugar no pudo ser mas delicada, a pesar de que ya existen parques nacionales con industrias de este tipo en sus proximidades, como es el caso del Parque Nacional Jaragua. Sin embargo, el caso de esta cementera en particular (hasta no presentar los documentos constructivos y el plan de manejo del proyecto), si nos llevamos fielmente del reporte sometido por el Consorcio Minero Dominicano a la SEMARENA, los principales componentes del proyecto la ubican en una planta tradicional de procesamiento de clinker y cemento, de alto costo energético, alto consumo de agua y gran impacto sobre el suelo.

De acuerdo a una investigación que elaboramos para la PUCMM, sobre el Impacto ambiental de la Industria de la Construcción en nuestro país, la importación de clinker se redujo sustancialmente del año 2004 al 2008. En el año 2004 hubo una importación de 876,978.80 toneladas de clinker versus 145,213.66 toneladas en el 2008. De la misma manera, hubo una reducción sustancial de cemento gris, 423,677.87 toneladas en el año 2004 a tan solo 41.41 toneladas en el 2008. Por el otro lado, la importación de cal se disparó de 491.24 toneladas en el 2004 a 6038.36 toneladas en el 2007. Estos datos hacen evidente que se planifica desde el Estado una industria de producción local de clinker y cemento, que deberá satisfacer la demanda nacional y además convertirse en una industria exportadora cuya eficiencia pueda satisfacer un cambio de demanda tan radical.

De no tomarse las medidas adecuadas este plan productivo podría generar un alto costo energético y ambiental para el país. Si bien, el apoyo a la industria local es una de las estrategias ambientales globales tendientes a regular el calentamiento global a través de la reducción del impacto de la transportación internacional, esto no significa que existan códigos ambientales muy estrictos que regulen este tipo de industrias en el plano local. En nuestro país adolecemos de los instrumentos necesarios para asumir el dilema, aún creemos el cuento de hadas de que tenemos un déficit de infraestructura, cuando en realidad nuestro deficit es de planificación. Para resolverlo tendríamos que empezar por un Plan de Ordenamiento Territorial adecuado, que es una aspiración nacional hacia la cual no ha existido mucha voluntad política y que ni la Secretaría de Medio Ambiente ni la de Planificación Económica han podido asumir como se les requiere. Nos hemos dado cuenta, a golpe de improvisación y escándalos, que las aspiraciones y regulaciones sectoriales no son suficientes para garantizar el bien nacional. Las ordenanzas ambientales solo regulan lo irregulable ya que el medio ambiente no reconoce fronteras humanas abstractas, y la planificación económica peca precisamente de a menudo no reconocer donde estan sus fronteras tangibles.

La discusión actual sobre la cementera en la cercanía de los Haitises es mas simplista que esta ultima especulación teórica, ya que simplemente pendúla de un lado a otro, santificando o condenando un material a ser el salvador de la economía nacional o el lobo feroz destructor de toda fuente de vida. Y para cuentos, ya estamos un poco grandecitos.

sábado, mayo 23, 2009

La fobia Jurassic Park y nuestro movimiento ambiental



La película Jurassic Park generó en su momento diferentes reflexiones sobre aspectos vinculantes al movimiento ambiental. Michael Hutchins, por ejemplo, identificó "el síndrome Jurassic Park" como la posibilidad que existe en el futuro, de que especies ya extintas puedan resucitar y convertirse en nuestras mascotas. De manera que es posible que pronto salgamos de un "pet shop" con un Tigre de Tasmania con las patas reducidas como bulldog y muy, pero muy peludito.

Pero no es este el síndrome que me gustaría vincular aquí a nuestro atacado e invadido movimiento ambiental. Tampoco es el de ponerle caretas de dinosaurio a algunas personas que sabemos que ni siquiera la necesitan. A lo que me refiero es a una fobia derivada de aquella escena en que los dinosaurios estaban sueltos y los humanos se refugiaban en el centro de visitantes, un espacio tecnológicamente creado para separar a lo irracional de lo racional, a las bestias de los humanos. Pero, de repente, la tecnología falló, los dinosaurios estaban libres entre nosotros y hasta aprendieron a abrir la puerta de la cocina. Ahora nos aterrorizan desde dentro y hasta se ponen de carnada mientras otros te acechan listos para comerte.

Durante años el movimiento ambiental se ha confinado en un espacio cerrado a intereses que pudiesen alejarse de su causa, a veces hasta llegar al hermetismo. Esto posiblemente derivado de los inicios del movimiento ambiental a finales de los años sesentas, cuando la defensa de los recursos naturales se sostenía en el limitado papel de culpabilizadora de conciencias. Sin embargo, es significativo que los medios de comunicación han aceptado como suya la promoción de la problemática del calentamiento global, y los políticos y faranduleros asumen la defensa del medio ambiente como una estrategia demagógica y promocional totalmente alejada de la voz científica tradicional. Si quieres ganarte el apoyo de algunos grupos liberales con los cuales no compartes pensamiento, proponte una ley "light" como la exoneración de impuestos a vehículos híbridos. Si necesitas enfriarte con los grupos conservadores que ni por asomo apoyan tu sindicato, conviértete en la voz de la protección de algún parque nacional. Si has hecho mas que evidente el grado de contaminación de la producción de tu compañía, conviértete en padrino de alguna causa medioambiental de mucho impacto visual. Has perdido ratings entre el segmento joven, transfórmate en un "greenfairy" del reciclaje y el bien hacer.

Es bueno saber es que esta tendencia a “irrumpir en la cocina” del movimiento ambiental tiene nombre. Se llama “greenwashing”, y es definido como la apropiación injustificada de ciertas virtudes ambientales por parte del gobierno, industrias y otras instancias para crear una imagen pro-ambiental que pueda vender un producto o recuperar cierto ranking con el público en general después de haber estado envuelto en algún tipo de controversia. Y es que colocarle verde o “eco” a cualquier cosa está de moda : arquitectura verde, turismo verde, transportación verde, ciudad verde, concreto verde, industria verde. Y si acaso el adjetivo verde tiene implicaciones inesperadas, podríamos tener: ecofuncionario, ecosenador, ecosindicalista y posiblemente hasta ecocandidato. Si lo vemos muy fríamente, ambos bandos se benefician mutuamente, los políticos logran sus minutos de aplausos, los sindicalistas movilizan su gente, las compañías logran sus vallas y las niñas se ven muy lindas con aquel vestido verde. . . muy verde. Y el movimiento ambiental, logra el beneficio de la atención pública y a veces hasta de fondos con los cuales era imposible contar hace tan solo una década.

Pero el hecho es que los beneficios parecen ser desiguales en un planeta donde su propia sostenibilidad se ha vuelto mas una industria que una causa. Mientras los factores externos se introducen cada vez mas dentro de esta nueva posibilidad de marketing o promoción, las organizaciones ambientales se ven relacionadas al mundo altamente comprometido de los negocios y la política. Para lograr beneficios equitativos se necesita mucha astucia y algunas libertades ideológicas, que superen el espíritu pasional de la causa, permitiendo entender cuáles códigos externos son beneficiosos para los buenos propósitos y darles entrada. También se necesita investigación, creatividad, y datos científicos reales, no tan solo el conocimiento empírico de las practicas tradicionales.

En nuestro país, el hermetismo de un importante sector del movimiento ambiental, no ha permitido asumir la participación de prácticas no tradicionales a la causa, como la arquitectura, el urbanismo, los negocios, el turismo, y han preferido enfrentarse a los dinosaurios dentro de la cocina, dejando a los técnicos externos enfrentarse solos al Tiranosaurus Rex. La realidad es que esos monstruos infiltrados en la cocina, agencias no-gubernamentales, supuestos doctores, el experto ocasional, políticos, sindicalistas, artistas, son el pasado evolutivo de aves de paso cuya práctica está sustentada mas bien en el oportunismo, creando confusión e innecesarias luchas internas y desviando la atención de los mas elementales propósitos de la causa por el planeta.

Y es que señores, piénsenlo bien, que puede hacer un dinosaurio en la cocina mas allá de mucho desorden y eventualmente, y si eres muy estúpido .. . . . comerte.

lunes, mayo 19, 2008

THE END OF THE QUIET CITY: The “Parques Miradores” and a new perceptual paradigm for Santo Domingo




“The garden is always a problem of time. Time completes the idea.”
Robeto Burle Marx

As in many countries of Latin America, Modernism in architecture arrived late to Dominican Republic. In general, it expressed itself as a well developed cultural practice governed by the priority of form and traditional principles of Cartesian perspective. It was more involved with supporting the phantasmagoria of progress financed by the State than it was with real economic and social change. We have had our own World fair, our own “Ciudad Universitaria”, our own Hausmanian avenues and parks, but Modernity, as a set of philosophical, political, and ethical ideas grounded in utopia, we never have had.

The process of metropolization of Santo Domingo during the 70’s, brought with it all the maladies linked to “the desire for modernity”, class division, the destruction of local identities, uncontrolled population growth, etc, but it also introduced a new perceptual paradigm. The needs to grasp the city in its territorial scale as an object, required tools more concerned with motion and togetheness than they were with presence and isolation. With the creation of “Parques miradores” and a new green network for the city, the concerns on topography and geographic extension, speed and regional conections, produced panoramic overviews, shifting angles, alternating viewpoints and contradiction of scales and perceptions. The strength of cinematic representation was brought into the picture and the dimension of time and personal interpretation was set against the depiction of ideology.

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Abstract de la conferencia dictada en el symposium:"Caribbean Modernist Architecture" organizado por el MoMA y UTECH, en Kingston, Jamaica.



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jueves, mayo 08, 2008

Del Colón de Cataño a la Isla Artificial : Santo Domingo y los sueños de Haussmann

The giant Columbus statue of Tsereteli

En Puerto Rico, una enorme y costosa estatua descansa en algún almacén, desmembrada y en posible alto estado de deterioro. Es el infame Colón de Cataño, una escultura del artista ruso Zurab Tseretelli de 351 pies de altura que fue rechazada por cinco ciudades en Estados Unidos y Sevilla en España. Las razones para el rechazo varían desde su monumental desproporción hasta que simplemente es muy fea. Sin embargo, el alcalde de Cataño decidió en 1999 requerir la estatua para su municipio, porque entendía que se vería bien en su frente marino y atraería turistas. Para esta tarea se gasto 2.4 millones de dólares en transportarla y aún intenta colectar los 25 millones de dólares que costaría instalarla. No valieron los reclamos de la ciudadanía, en el sentido de que un proyecto de descontaminación ambiental de la ya degradada y contaminada costa era lo realmente necesario. Para “switchblade”, como era conocido el alcalde, la estatua pondría a Cataño y a San Juan en el mapa de los Estados Unidos y subsecuentemente en el mapa del mundo. Además, sobre todas las cosas, era gratis.

En Santo Domingo, cinco años después, Ricardo Bofill presenta un proyecto de una isla artificial frente al Malecón de Santo Domingo ante la Fundación Global, Economía y Desarrollo, allí hace promesas de transformar a Santo Domingo de una “suburbia americana pobre” en una ciudad a escala de cualquier centro urbano mundial que se digne de ser competitivo. Para lograr este noble objetivo el Estado dominicano no tendría que derogar un centavo, simplemente aportaría el espacio marino frente al mas importante espacio publico del país y el jueves por la mañana Santo Domingo estará en el mapa mundial. En otras palabras, ellos nos aportan el hardware, nosotros le regalamos los derechos del software.

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Lo que queremos analizar a partir de esta propuesta, no es la calidad del proyecto sometido por el arq. Bofill y un equipo de arquitectos dominicanos, sino que un gobierno que se digna de estar a la vanguardia de la filosofía de la sociedad de la información, aún no haya aprendido la lección de que el hardware no vale nada, sino aquello que lo opera, el software.

La incansable construcción de elevados, túneles, autovías, metros, puentes, megapuertos y parques cibernéticos, que ha acompañado nuestro adoptado modelo de pensamiento, va muy a tono con la competitividad internacional entre centros urbanos impuesta por la sociedad global. Sin embargo, si bien es cierto que no sería posible el desarrollo local sin una agresiva inversión en infraestructura moderna, no es menos cierto que ha sido una creencia generalizada el hecho de considerar que la sola construcción de infraestructura es un desencadenante del desarrollo

No hablaremos en este contexto de la oportuna discusión del Metro y otros proyectos de infraestructuras impuestos a priori sobre nuestros territorios urbanos, por entender que la discusión ha sido llevada a la fácilmente justificable solución técnica. En realidad la problemática de este procedimiento de decisiones se verifica en la tradición faraónica de nuestra política local. Lo que nos interesa saber es de donde viene esta obsesión por la infraestructura urbana, por las propuestas físicas de ciudad.

El planeamiento urbano es un evento reciente en la historia de las ciudades. Y es que antes de la revolución industrial, la sociedad urbana no se distinguía como un tipo especial de orden. No se creía q estuviese sometida a reglas o principios sociales diferentes a los del campo, la ciudad era mas bien un fragmento de un diseño mayor. Por lo cual los lideres de las grandes ciudades urbanas que conocemos de la antigüedad no eran especialistas, eran Papas como Sixto V o Monarcas como Luis XIV.

No es hasta el Barón Haussmann en Paris que por primera vez vemos a alguien no relacionado a la monarquía, tomando decisiones, aunque sea en su nombre. Encargado de “modernizar” a Paris por Napoleón III, Haussmann eliminó calles antiguas y derribó casas de apartamentos, y las reemplazó con anchos bulevares flanqueados por árboles. El plan de Haussmann incluyó también una altura uniforme de los edificios y elementos de referencia como el Arc de Triomphe y el Gran Palacio de la Ópera, además de la red de jardines que hoy la distinguen. Definitivamente Haussmann fue un gran creador pero su legado a la planificación de las ciudades, intencional o no, nos dejo con un grupo de presunciones de terrible simplicidad:
La primera es la idea de que podemos trabajar los problemas y las propuestas de ciudad como un todo, como una maquina, donde si un componente deja de funcionar como fue planificado se cae el todo estrepitosamente. La otra que se puede diseñar el espacio físico para un uso social determinado. Estas dos ideas que han sido asumidas como una rutina, como puro sentido común, han sido responsables de los mas grandes fracasos de la planificación urbana mundial, el “zoning” y los grandes planes de renovación urbana de los 70’s. Por lo tanto, bajo esta premisa, no podemos culpar a nuestros propios, Nerones, Papas y Faraones, por seguir lo que aparenta ser evidente, por puro sentido comun, a nivel mundial.

Un mecanismo que parecería deseable es el de la participación social organizada. Conseguir que las ciudades puedan hacerse cargo del destino de sus recursos, de acuerdo con los intereses de toda la población local. Sin embargo, como muy bien plantea Tocqueville, “existe una dimensión escondida en el idealismo metropolitano de la comunidad coherente”, el verdadero efecto detrás de esta imagen de comunidad solidaria alrededor de un espacio, es mas bien liberar a los propios individuos de la necesidad de confrontar e interactuar con los demás directamente. Y es en esta idealización de la coherencia planteada por los planificadores urbanos y sociales, que existe un efecto similar al de la presunción maquinista de Haussmann. No es por nada que aun no ha sido reconocida la manera en que comunidades desvinculadas de la estructura social formal, como la comunidad gay o los inmigrantes, aun no se les dé el crédito de ser los catalizadores del desarrollo urbano en tantos centros históricos, solo pensemos en South Beach, Greenwhich Village, Dupont Circle, Atocha. Y es evidente la reacción al respecto de nuestro propio papable en su vaticano criollo, a abrirse a que esta sea una posible solución a nuestro propio malogrado centro histórico.

Para elaborar propuestas en las ciudades que sirvan a propósitos humanos y no maquinistas, tendríamos q cambiar la manera en que los planificadores de ciudades trabajan. En lugar de planificar para una maquina para un “todo” idealizado, tendrán q trabajar para las partes concretas de ciudad, diferentes clases, grupos étnicos, sin planificar necesariamente su futuro, en un proceso mas vinculado a la "coopetitividad" o la participación informada, internalizando los pros y contras de tomar opciones impositivas sobre los territorios locales, pero no. . un momento. . . es como dice “switchblade”, el famoso alcalde de Cataño, “todo el mundo esta de acuerdo con el proyecto, excepto dos o tres enemigos del pueblo, personas que no les importa el crecimiento de Cataño, que no la quieren ver convertida en una gran ciudad”.






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martes, julio 11, 2006

TRES DE RAFAEL ARRAIZ LUCCA

CASA DE CIUDAD



AL FIN termino por entender
que yo amo esta ciudad hasta la rabia:
es tierra y abono para la nostalgia.
Benditos constructores que no dejan ni una casa,
amadisimos urbanistas paisajistas
que siempre cambian los bancos de las plazas

] nada conserva su nombre y lo agradezco de todo corazon [,

que nada se acerque a la eternidad,
que la ciudad que conozco no la conozcan mis hijos,
que nunca rodemos por la misma calle,
que la nostalgia se construya todas las quincenas.



URBANIZACION



ESTAN organizando el mundo
]mas alla de mi ventana[:
calles y aceras sembradas,
hileras de postes para la luz,
el laberinto de tubos
para el destino de las aguas
y una redonda bordeada
por el caracter de los chaguaramos.

Aun no ha surgido el primer edificio
y me detengo a observar los tractores
haciendo de los relieves de una loma
una parcela de cinco mil metros.
Intuyo los empalmes de unas vias
con otra de urbanizaciones anteriores.

Tanto me gustan estos comienzos
que quisiera dejarlos asi:
Con la casa que imagine en aquella punta,
sus tejas, sus patios
y la fila de trinitarias.

Las gentes por las tardes
vienen a recorrer estas reticulas
y les veo en los ojos su pregunta:
Por que no dejan estas calles sin proposito?

Donde haya un movimiento de tierra
estare yo,
mirando los tractores.


MALECON




LEJOS, a la derecha,
unas velas blancas remontan las olas.
Cerca, un hombre saborea
unos calamares en su tinta.
Mira el mar y recuerda
las muchas veces que lo ha visto
desde la costa.
Las gaviotas bajan, aleteando,
para posarse sobre las rocas.
]El hombre sigue mirando al mar[,
el hombre no olvida,
unas gotas saladas caen sobre los calamares.

Lejos, a la izquierda,
unas velas blancas remontan las olas.


Rafael Arraiz Lucca, Antologia Poetica, Monte Avila editores, Caracas, 1999

Casa de Ciudad, fotografia tomada en Port of Spain Trinidad.
Urbanizacion, imagen de Andrea Giovannini
Malecon, fotografia tomada en Gallipoli, Italia.



viernes, marzo 31, 2006

CONCAVO Y CONVEXO: La Cueva y el Observatorio


Extracto de la ponencia realizada en el segundo congreso de arquitectos caribeños, el cual estuvo orientado hacia el tema "Within - Without"

Que existe en comun, si es que existe algo en comun, entre las oposiciones alto y bajo, ayer y mañana, el gozo y la pena, la afirmacion y la negación, lo cóncavo y lo convexo, "Within or Without"?

Algo es seguro, y es que los arquitectos sabemos como clasificar, y toda clasificación requiere una división del mundo. Tan pronto como existe una clase, existe lo que esta dentro o fuera de ella. Las separaciones que concebimos parecerían ser tan claras como el sólido y el espacio, el fondo y la figura, cuando en realidad las separaciones- la verdadera diferencia entre ellas- se relacionan mas bien a notaciones del lenguaje.

Como establece Allan Watts, existe algo misterioso, inexplicable e inconsciente, que no asimila las notaciones del lenguaje, y es que el adentro y el afuera de la clase, su within y su without, dependen intrinsicamente uno de otro.
"Beneath the contest lies friendship, beneath the serious lies the playful, beneath the separation of the individual and the world lies a field pattern. In this pattern every push from within is at the same time a push from without [. . . ] arising mutually and simultaneously so that it is always impossible to say from which side of the boundary any movement begins"
En la misma direccion Espinoza mantenía que el cuerpo y el espíritu- o se podría decir el sólido y el vacío, lo blanco y lo negro, "within or without"- eran dos aspectos de la misma cosa, como un lente cóncavo y convexo, los dos lados siendo el mismo lente.

En cuanto a la percepcion puramente estetica, la curva de una cueva nos dirige la atención hacia la relación entre espacio y tierra, porque su sensual curvatura siempre nos permite una mirada integral de ambos. En contraste, la curvatura del Observatorio de Arecibo, nos provee de una visual expandida, sin objeto inteligible que nos indique escala o distancia, ni tierra que nos suavice el horizonte infinito.

viernes, marzo 24, 2006

POEMA A LA ARQUITECTURA MODERNA



]I[
Quisieron construir
un lugar muy diverso de los ya conocidos
un refugio en el aire
contra la indiferencia y la vulgaridad.

Allí soñaron un espacio libre
como una partitura abierta a mil sonidos
como una iglesia desbordando incienso
por ventanas y claustros y jardines.

Igual que en una cueva o en castillo mágico
todo iba a cambiar en aquel sitio
todo iba a cambiar porque en el sueño
las cosas imposibles ocurren fácilmente.











]II[
Ah cómo se impusieron al deseo
las fuerzas más oscuras:
las ordenanzas y la tinta roja
mutilaron los planos y borraron la luz.

Todo en su sitio de una vez por siempre
quiten esos jardines y numeren las casas
vendan a metros cúbicos el aire
y acójanse a las normas más estrictas.

Y así quedó aquel sueño
reducido a unas pocas variaciones
mientras que la utopía se alejaba
perdiéndose en el cielo como un águila altiva.


]III[
Si un deseo es hermoso
cambia la realidad aun cuando falle
y así se puede contemplar lo hecho
como algo inhabitual y sorpresivo.

Allí se mezclan modos de vida diferentes
hay cierta intimidad en la colmena
se ven sitios de encuentro y de reposo
desafiando al aire desde su forma ambigua.

De lo ocurrido con aquel proyecto
el tiempo dejará señales en los muros
si el sueño fracasó fue porque todo
estaba preparado para que así ocurriera.


Poema de José Agustín Goytisolo
Imagenes tomadas en la Base Aerea Wallerfield en Trinidad y Tobago

viernes, noviembre 18, 2005

LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION EN LA VIDA PLANETARIA





Roger Ramjet and his Eagles
Fighting for our freedom
Fly through and in outer space
Not to join him but to beat him.

Roger Ramjet he's our man
Hero of our nation
For his adventure just be sure
And stay tuned to this station.

Come and join us all you kids
For lots of fun and laughter
As Roger Ramjet and his men
Get all the crooks they're after.

Roger Ramjet he's our man
Hero of our nation
For his adventure just be sure
And stay tuned to this station.

cantar como al ritmo de yankee doodle



COMPETIR O PLANIFICAR

La agresiva política exterior que ha llevado el Estado Dominicano en la última década, al abandonar el tradicional “mirar hacia adentro” por “mirar hacia fuera”, ha importado no solo los beneficios que se corresponden a la marcada orientación hacia las economías mundo, también ha generado interrogantes acerca del futuro de la planificación territorial y urbana.

Parecería ser que en un contexto de creciente globalización comercial y de grandes movilidades de capital extranjero, el desarrollo dependería cada vez mas de factores exógenos. Si bien es cierto este razonamiento, tambien deberíamos estar de acuerdo en que sin soslayar aspectos exógenos de la naturaleza del desarrollo, las regiones y las ciudades pueden ser un complemento endógeno a esta tendencia, dando al contexto urbano un papel decisivo en la competitividad de las unidades económicas nacionales insertas en la globalización.

Sin embargo, a pesar de que la mundialización de la economía presenta oportunidades para el desarrollo de nuestro país, provocando que las personas y comunidades actúen en mercados mas amplios y que los fondos para inversiones en sus asentamientos provengan muy a menudo de fuentes internacionales, no es menos cierto que la diferencia entre ricos y pobres se ha acrecentado generando la necesidad que se adopten medidas que creen un entorno urbano que en su aspecto físico, social y económico sea mas equitativo y favorable.

La incansable construcción de elevados, túneles, autovías, puentes, megapuertos y parques cibernéticos, que ha acompañado nuestro adoptado modelo de pensamiento, va muy a tono con la competitividad internacional entre centros urbanos impuesta por la sociedad global. Sin embargo, si bien es cierto que no sería posible el desarrollo local sin una agresiva inversión en infraestructura moderna, no es menos cierto que ha sido una creencia generalizada el hecho de considerar que la sola construcción de infraestructura es un desencadenante del desarrollo. La planificación física, tan vapuleada como consecuencia de experiencias neoliberales extremas en países en vía de desarrollo ha sido reemplazada por una inercia atropellante en las decisiones que atraen proyectos de inversión inmobiliaria o de infraestructura. Hemos puesto el énfasis en la falta de recursos de inversión, déficit de infraestructura, y no en un déficit de planificación que si bien es importante para el sector público, resulta indispensable para la participación del sector privado nacional, e internacional en proyectos de desarrollo local.

No hablaremos en este contexto de la oportuna discusión del Metro y otros proyectos de infraestructuras impuestos a priori sobre nuestros territorios urbanos, por entender que la discusión ha sido llevada a la fácilmente justificable solución técnica, cuando en realidad la problemática de este procedimiento de decisiones se verifica en la tradición faraónica de nuestra política local. Es posible que esta tradición haya sido efectiva en el siglo pasado, pero en la actualidad, la complejidad derivada de estos proyectos sin planificación hace que el gasto a pagar por su evidente insostenibilidad sea mayor que el beneficio obtenido a muy largo plazo, sobre todo en términos políticos.



La realidad urbana latente que vivimos cada día muestra que el proceso de desarrollo se ha ido produciendo como resultado de consecutivas decisiones a corto plazo, empujadas por una obsesión de hacernos atractivos al primer mundo. Sin embargo esta opción nos parece poco factible en el caso de decisiones que involucran infraestructura, sobre todo en un marco de globalización. Un mecanismo que parece deseable es el de la participación social organizada y sobre todo informada. La discusión informada nos permite internalizar en la sociedad los pros y contras de tomar opciones globalizantes, sus costos y beneficios y cuales estamentos se deben ejecutar a corto o largo plazo. Es tambien una manera de madurar como sociedad y hacernos mas responsables de la historia que vamos a construir.

El objetivo central de las políticas locales de desarrollo urbano, debiera ser, conseguir que las ciudades ( en este caso los municipios ) puedan hacerse cargo del destino de sus recursos, de acuerdo con los intereses de la población local, lo cual no implica contradecir los macroobjetivos de un desarrollo regional. De esta manera se puede empezar a resolver el profundo dilema entre la competitividad y la solidaridad, resultando obvio que ambos conceptos forman parte de un nuevo paradigma integrador, la “coopetitividad”. Al fin y al cabo son las comunidades locales las que convivirán largos años con los efectos directos de la inercia en la improvisación de los proyectos que se realizan sobre sus ciudades y regiones.

Es definitivo que nuestras opciones se han ampliado, que la discusión de la problemática de la planificación ha alcanzado un protagonismo adecuado, y que cada vez mas alimentamos la esperanza del fortalecimiento de los gobiernos locales. Pero no es menos cierto que continúa siendo amenazador el canto de sirenas y aterrorizante “la máquina que ha abandonado el maquinista y corre ciegamente por el espacio”, como poéticamente implicaba Octavio Ianni en Teorías de la Globalización. Tampoco deja de ser menos difuso el horizonte en el que podamos comprender o exorcizar las utopías que florecen en la sociedad global, que unas veces pueden ser esperanzadoras y otras amenazadoras de toda participación verdaderamente ciudadana.